Comencé este 2026 con ganas, con ilusión… con ese impulso que traen los nuevos comienzos. Pero enero tenía otros planes. Después de esquivar milagrosamente los virus de las fiestas, como si llevara capa de superheroína, terminé cayendo en algo: ¿un resfriado?, ¿una gripe?, ¿un virus cualquiera? No lo sé, pero me encontró. Y cuando la gripe me encuentra a mí, con las defensas justitas , suele dejarme KO durante semanas. El cuerpo avisa... y hay que escucharlo Creí que estaba mejorando, pero empecé a sentir dolores musculares fuertes . Fui a urgencias. No supieron decirme qué tenía. Como ya he aprendido con el Sjögren , llevé mi lista mental de síntomas. Me he vuelto muy observadora con mi cuerpo. Sé cuándo algo no va bien, y esta vez no lo estaba. En urgencias notaron que tenía la glándula parótida un poco inflamada , pero me mandaron a casa con paracetamol e ibuprofeno. “Será un virus”, me dijeron. Pero no. Dos días después, el dolor era insoportable . Sentía presión, fiebre...
Sindrome de Sjögren , experiencias de una mujer.